La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, avanzó hace una semana que planea llevar a cabo una revisión de la “totalidad” del impuesto de Sociedades y de los beneficios fiscales de los que disfrutan las empresas sujetas a este tributo para elevar la aportación de las grandes compañías, según explicó en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. Su plan pasa por recuperar la batería de medidas fiscales que incluyó en el fallido plan presupuestario de 2019 una vez que se forme un nuevo Ejecutivo. De lograrlo, la banca soportaría un tercio de los nuevos ingresos que Hacienda obtendría con la reforma que baraja para el impuesto de Sociedades.
“Las empresas que están radicadas en España tienen beneficios que están en el margen que teníamos previo a la crisis pero los créditos fiscales, las exenciones, las bonificaciones, han ido llevando en los últimos años a que estas empresas aporten la mitad de lo que en el año 2007 o 2008. Eso hay que revisarlo”, defendió Montero un par de días después en declaraciones a Antena 3.
Para lograr su objetivo, la titular de Hacienda pretende limitar la rebaja de impuestos que logran las empresas mediante exenciones, deducciones y otros beneficios fiscales de forma que, del tipo nominal de Sociedades del 25%, no puedan acabar pagando menos de un tipo mínimo que fijaría en el 15% (el 18% para banca y petroleras, cuyo tipo nominal es del 30%).
En paralelo, Hacienda aspira a rebajar del 100% al 95% la exención sobre el pago de impuestos que se aplica sobre los dividendos netos de las filiales extranjeras de las compañías españolas.



