Y aunque algunos empleos no regresarán tras la pandemia por el coronavirus, el Gobierno ha anunciado como un paliativo la aprobación de Arranca Perú, un programa que busca generar más de un millón de puestos de trabajo a escala nacional en el segundo semestre, en proyectos de inversión pública.Para Jorge Villasante, exministro de Trabajo, en primer lugar, el programa apunta a empleos temporales desde el sector público que no requieren mano de obra calificada y que no lograrían suplir los puestos perdidos tan solo en la capital. En esa misma línea, Ana Jara, extitular de la cartera, reconoció que los proyectos de inversión pública lograrán rápidamente generar empleo “no de calidad, pero en estos momentos lo más importante es que la gente disponga de un salario con el que pueda sobrevivir y alimentar a su familia”.Del lado del Ministerio de Trabajo (MTPE), la institución informó a El Comercio que se busca implementar una política laboral que no solo suponga un mecanismo “instrumental y temporal” sino variar la orientación de ésta asumiendo como enfoque central la empleabilidad de las personas y del desarrollo y certificación de competencias. Con los servicios que brinden, se pretende fortalecer las capacidades de los desempleados a fin de que estas no pierdan vigencia.
Empleo privado
El mayor empleador es el sector privado, por consiguiente, se deben dar incentivos para las contrataciones, principalmente de jóvenes, indicó Jara. En esa línea, el foco para la generación de puestos debe estar en simplificar algunos trámites, sobre todo considerando que las empresas que todavía siguen en pie están asumiendo costos para adecuar su negocio a la nueva normalidad, respetando el distanciamiento social y las nuevas capacidades de aforo, señaló si bien no es momento para una reforma laboral, para Germán Lora, exjefe del gabinete de asesores del Ministerio de Trabajo, al estar en un escenario excepcional se deben tomar medidas más radicales.
Por ejemplo, apunta, se debería permitir la contratación libre –que no se tenga que demostrar un incremento de actividad para justificar el contrato–, al menos durante este año. Con ello, se podría emplear temporalmente, “sin preocuparte de la desvinculación”. También se podría plantear el pago de una retribución que no genere costos laborales; es decir, establecer una remuneración mínima diari a.No obstante, para Villasante es importante que más allá de cambios grandes en al legislación laboral, se debe apuntar a generar algunos acuerdos en el Consejo Nacional de Trabajo (CNT), con el fin de dinamizar el campo laboral durante esta crisis sanitaria y económica.
