1.Compromiso desde la Alta Dirección con el fortalecimiento a la cultura de integridad.
Consolidando un contexto donde se enfatice y promueva un ambiente interno que reconozca el comportamiento íntegro, y cuente con procedimientos para que el personal reporte infracciones o vulneraciones a la integridad, que garanticen el trato equitativo y el debido procedimiento.
2.Implantar el Código de Ética y Conducta para la Contraloría General de la República y los OCI.
Abordando como responsabilidad institucional la promoción y la protección de los valores institucionales, la ética pública y profesional, así como los deberes conductuales que orienten un actuar íntegro en los diversos aspectos de la organización y sus actividades.
3.Generar mecanismos sostenibles de capacitación, sensibilización y orientación en integridad y ética pública.
Brindando enfoques que permitan un actuar ético por convicción, especialmente ante situaciones sensibles, conflictos o dilemas éticos.
4.Efectuar el monitoreo para la mejora continua de la gestión de la ética en la Contraloría General de la República y los OCI.
Desarrollando medidas para prevenir que los funcionarios y servidores públicos de la Contraloría y los OCI incurran en actos contrarios a la ética, aplicando autoevaluaciones, así como revisiones internas o externas que puedan ser utilizadas con regularidad, como herramientas de supervisión y mejora, adoptando medidas correctivas adecuadas cuando corresponda.
5.Contribuir al fortalecimiento del Sistema de Integridad Pública.
Asumiendo una actitud proactiva y de coordinación interinstitucional que permita afirmar una cultura de integridad en las autoridades, funcionarios y servidores del sector público



