Para saber si nos encontramos ante un conflicto de intereses, podemos hacernos las siguientes preguntas:
- ¿Puedo yo, un familiar, una amistad o un asociado, obtener algún beneficio a causa de la decisión o acción que debo adoptar en nombre de la organización?
- ¿Soy miembro de alguna organización, club, o tengo vínculos con personas que puedan verse afectadas o beneficiadas con el resultado de la decisión que me corresponde adoptar sobre el asunto?
- ¿Podría haber en el futuro beneficios personales para mí o alguien vinculado a mí, por la decisión en la que participaré, que puedan generar duda sobre mi objetividad?
- ¿Cómo afecta esta decisión a la ciudadanía a la cual me debo?
- ¿Me sentiría cómoda o cómodo si esta decisión fuera de conocimiento público?
- ¿Esta decisión perjudica la reputación de la institución?



