El Ejecutivo y el Congreso están sumidos en el enfrentamiento constante. Ninguno se da tregua y tampoco pone paños fríos al clima hostil en el que conviven. Así quedaron en evidencia ayer. Horas después de que el jefe del gabinete, Aníbal Torres, planteó cuestión de confianza, el Pleno, en represalia, le negó el permiso al presidente Pedro Castillo para viajar a México a participar de la cumbre de la Alianza del Pacífico.
La norma controversial
Los ánimos en el Hemiciclo se caldearon desde que Torres hiciera uso de la cuestión de confianza para que el Parlamento apruebe una iniciativa legislativa del Ejecutivo que deroga la ley que limita la posibilidad de un referéndum.
Esta ley fue aprobada el 17 de diciembre del año pasado. La impulsó Fuerza Popular con los congresistas Patricia Juárez y Nano Guerra como principales promotores. La norma tiene una demanda de inconstitucionalidad que está pendiente de resolverse en el Tribunal Constitucional (TC).
La mencionada norma fue promovida para evitar que los ciudadanos recolecten 2,5 millones de firmas y planteen un referéndum para reformar la Constitución y den pie a una asamblea constituyente.
Con ello, la única vía que quedaba para aprobar consultas a la ciudadanía era mediante el Congreso con el requisito de obtener, primero, 66 votos a favor en el Pleno y luego la convocatoria al referéndum.
Tuvo que pasar casi un año para que el gobierno de Pedro Castillo retome su preocupación sobre esa norma. Hubo un trasfondo político que explica esta maniobra ad portas de la visita de la delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) a nuestro país.
Desde hace dos semanas, el Ejecutivo había planeado apelar a este recurso, según fuentes del Gobierno. Uno de los ministros que animaron al presidente Pedro Castillo y al primer ministro Aníbal Torres a hacer cuestión de confianza fue el de Defensa, Daniel Barragán.
Barragán, según las fuentes, se ha ganado la confianza del mandatario. El titular de Defensa insistió en que era necesario hacer cuestión de confianza antes que el Congreso lo arrincone con las denuncias constitucionales y la vacancia.
Esto se evidenció cuando Torres, al ingresar al Palacio Legislativo, se encontraba acompañado de Barragán. El titular de Defensa estuvo al lado del premier en el hemiciclo.
