La conducta de los participantes en el proceso de contratación está guiada por la honestidad.
Los funcionarios y/o servidores del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) evitarán cometer actos que falten a los valores de la organización y sean ilegales, como el soborno o corrupción, incluso si es requerido por un superior o cualquier empleado público, precisa el Código de Ética y Conducta de la entidad.
El documento, que se aprobó mediante la Resolución N° 026-2021-PRE/Indecopi, tiene como objetivo establecer los lineamientos que guíen el comportamiento del personal de la institución y fortalecer una cultura basada en valores para, de esta forma, reforzar la confianza depositada por el público y los diferentes grupos de interés en una organización íntegra y proba.
Información
El Código de Ética y Conducta brinda información sobre el comportamiento que deben seguir todos los empleados del Indecopi. Cada uno será responsable del cumplimiento de los términos del citado documento, al igual que de las normas y procedimientos de la organización, agrega.
El personal de la entidad ocupa una posición “de responsabilidad, respeto y confianza, y representa a la organización en su continua relación con los administrados, proveedores, contratistas, autoridades, organizaciones no gubernamentales entre otros”, detalla.
Por tal motivo, señala, la institución tiene confianza en que cada uno de sus funcionarios y/o servidores mantendrá una conducta ética en el desarrollo y cumplimiento de sus trabajo y que contribuirá con el fortalecimiento de la organización y su reputación mediante la ejecución honesta, cabal y responsable de sus deberes y obligaciones.
“El cumplimiento de lo dispuesto en el Código de Ética y Conducta es una de las condiciones para mantener los estándares de conducta y éticos que caracterizan a Indecopi y, por tanto, el incumplimiento de cualquiera de sus disposiciones dará lugar a acciones disciplinarias, medidas correctivas o preventivas de acuerdo con la ley y el marco normativo aplicable”, recalca.
El código establece que el personal no deberá cometer actos que falten a los valores de la organización, “que sean ilegales como el soborno o corrupción, incluso si es requerido por un superior o cualquier funcionario y/o servidor público, ni animar o incentivar a que otros actúen de manera deshonesta y actuar activamente en la prevención de cualquier tipo de delito que contravenga los valores éticos de la institución”.
Todos los empleados del Indecopi conocerán el Código de Ética y Conducta, cuyas disposiciones serán de obligatorio cumplimiento para todo “funcionario y/o servidor en cualquiera de los niveles jerárquicos, sea este nombrado, contratado, designado, de confianza, electo que desempeñe actividades o en nombre del Estado”, subraya.
Los miembros de la institución, enfatiza, tomarán en cuenta también que, incluso, cuando actúan a título personal sus acciones pueden perjudicar a la organización y, por lo tanto, evitarán comportamientos ilegales, contrarios a lo dispuesto al Código de Ética y Conducta.
El documento indica las normas para el desempeño de los empleados en su diario quehacer laboral en aspectos referidos a la discriminación, hostigamiento y acoso; al uso de drogas e ingesta de alcohol; y mal uso de información privilegiada.
También al nepotismo; el proselitismo político; los fondos y propiedades de la organización; los conflictos de intereses; el tema anticorrupción y soborno; los regalos, donaciones, hospitalidades y otros beneficios similares; y sobre los proveedores.
Comportamiento
Por ejemplo, respecto al primer tema, se resalta que en el Indecopi se respeta la dignidad de cada empleado, indistintamente del nivel jerárquico que ocupe, así como su privacidad y sus derechos personales.
“Por lo tanto, quedan terminantemente prohibidos actos de discriminación por motivos de origen, nacionalidad, religión, raza, género, edad u orientación sexual, así como las conductas de acoso verbal o físico”, precisa.
La institución se compromete asimismo a mantener un ambiente laboral con tolerancia cero a las drogas y alcohol. “Por tal motivo, se prohíbe el consumo, posesión, distribución o venta de drogas ilegales y alcohol dentro de las instalaciones. Los funcionarios y/o servidores públicos no podrán efectuar sus actividades laborales bajo los efectos de drogas o alcohol”, anota.
Los datos
El Indecopi advierte que no se permitirá hacer mal uso de la información obtenida como consecuencia del desempeño propio del cargo o labor del directivo y/o trabajador de la entidad.
A la par, se configurará un nepotismo cuando los funcionarios, directivos y servidores públicos, y/o personal de confianza de las entidades y reparticiones del sector público, así como de las empresas del Estado, ejerzan su facultad de nombramiento y contratación de personal o incurran en una injerencia directa o indirecta en el nombramiento o contratación de parientes (hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad).
Lucha anticorrupción
El Código de Ética y Conducta advierte que ningún funcionario y/o servidor recibirá sobornos ni solicitará otras compensaciones a los usuarios. Todas las actividades entre los trabajadores y administrados se efectuarán de forma tal que no comprometan la integridad o el buen nombre de la institución.
Además, están prohibidos de solicitar y recibir regalos, donaciones, dádivas, agasajos, hospitalidad u otro tipo de beneficio de personas naturales o jurídicas; “con lo cual se busca evitar futuros conflictos de interés real, potencial y aparente. Se permite la denuncia anónima a través de los canales de denuncia”.
La conducta de los participantes en cualquier etapa del proceso de contratación está guiada por la honestidad y veracidad, evitándose cualquier práctica indebida, la que, en caso ocurra, se comunicará a las autoridades competentes de manera directa y oportuna, señala el documento.



