El empresario Fernando Pazos Huayamares niega haber aportado a campañas electorales, mucho menos a la del presidente Pedro Castillo, pero está acreditado que los miembros del “gabinete en la sombra” -los paisanos y amigos del jefe del Estado- presionaron a funcionarios del Fondo Mivivienda y de la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales (SBN) para que accedieran a los pedidos de la empresa Marka Group y su gerente general, Sada Goray Chong. Pazos financia proyectos de Sada Goray.
El propio empresario aceptó a La República que por intermedio de su empresa FPH & Company financió proyectos de Sada Goray, la empresaria que logró que la SBN reconociera como suyas 90 hectáreas de un terreno del Estado en Chilca.
Como informó este diario, Goray compró el predio por US$18.520.000 y luego lo vendió a US$47.664.295. Los miembros del “gabinete en la sombra” cambiaron a varios funcionarios de la SBN para encontrar a uno que aceptara el pedido del presidente Castillo para favorecer a Sada Goray, de acuerdo con fuentes del Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción del Poder.
FPH & Company, la empresa de Fernando Pazos que financia los proyectos inmobiliarios de Sada Goray -como él mismo se lo ha dicho a este diario-, es una filial de la compañía offshore constituida en Panamá en 2017, FPH and Company. En el registro de esta empresa panameña aparece como directora la abogada Flor Olivera Orellana. Esta persona es clave en la trama.
