Eligiendo abordar como tema primordial la lucha contra la desigualdad y la discriminación, ayer el presidente Pedro Castillo inauguró la 52ª jornada de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el Centro de Convenciones de Lima, en San Borja.
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, tomó el tema principal escogido como un buen gesto y lo destacó en su discurso inaugural, antes de la intervención del presidente Castillo. “Sentirse superior a una persona es el sentimiento más infame de todos cuando se transforma en un problema estructural. El problema es más grave porque se está validando la injusticia. Las sociedades injustas son sociedades fracasadas”, dijo Almagro al iniciar su ponencia ante las 32 delegaciones de América Latina y el Caribe, presentes en el Centro de Convenciones.
Asimismo, se refirió a la crisis democrática y la ola de violencia que hay en nuestro continente. “La existencia de dictaduras, los atentados contra periodistas, la seguridad alimentaria, la carencia del sistema de pesos y contrapesos son realidades que afectan a nuestras desigualdades, y esto es la realidad”, remarcó.
La sesión de la asamblea de la OEA en Perú se da en una coyuntura de crisis política en la que el Poder Ejecutivo y el Legislativo no encuentran puntos de consenso y en la que la oposición planea, de manera constante, estrategias para destituir al mandatario Castillo, debido a las investigaciones que pesan sobre su gobierno por presuntos actos de corrupción.
Almagro, respecto a la continuidad de los Gobiernos elegidos en esta región, fue contundente. “Los mandatos constitucionales deben ser respetados. La democracia es la única solución. Le debe dar solución a la gente. Debemos ser capaces de darle a nuestra democracia las mejores soluciones”, sostuvo.
América Latina y el Caribe afronta un periodo de división y confrontación. Almagro, por eso, lo lamentó y, a su vez, invocó a resolver esta crisis con un trabajo conjunto entre los países que integran la OEA.
“Nuestra economía está paralizada. Tenemos que salir de este ciclo. Tenemos que encontrar el camino a la paz. Nuestro hemisferio es el más violento del mundo, a pesar de acoger a una pequeña parte de la población. Tenemos la tercera parte de homicidios en nuestro hemisferio, y eso retrasa nuestro desarrollo. Nuestro objetivo debería ser mantener la paz. Para que pueda haber un desarrollo, debemos educar a nuestra próxima generación de niños. Si no luchamos contra las violaciones de derechos humanos, no estamos luchando por la paz. Tenemos que encontrar soluciones para saber cómo responder cuando hay este tipo de situaciones”, expresó.



