La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) no utilizará la Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE) en la segunda vuelta de las Elecciones Generales 2026 y optará por el retorno al modelo convencional de conteo de votos, basado en el llenado manual de actas por parte de los miembros de mesa.
En la primera vuelta, el STAE había sido implementado en Lima Metropolitana y el Callao como parte de una estrategia de apoyo tecnológico al escrutinio, con el objetivo de agilizar el registro y procesamiento de resultados de las mesas de sufragio. Sin embargo, durante el día de las elecciones este sistema presentó incidencias, entre ellas errores en la impresión de actas, demoras en el proceso y problemas con el suministro de tinta.
El STAE había sido creado para todo el proceso electoral. Según pudo conocer RPP, el STAE estaba previsto para ser utilizado en la capacitación de miembros de mesa, así como en la primera y segunda vuelta, sin embargo, finalmente no será utilizado en el balotaje.
Cambios en el plan operativo
En ese contexto, El Poder en tus Manos, la cobertura electoral de RPP, revisó el Plan Operativo Electoral Segunda Elección Presidencial 2026, documento que establece los lineamientos para el balotaje previsto el 7 de junio.
El plan fue aprobado el 17 de abril por el entonces jefe de la ONPE, Piero Corvetto, quien renunció al cargo el 21 de abril en medio del proceso electoral.
De acuerdo con este documento, la estrategia tecnológica de la ONPE introduce cambios respecto a la primera vuelta y prioriza el uso de métodos físicos con el objetivo de garantizar la integridad de los resultados y mitigar los riesgos detectados previamente.
El documento también confirma el descarte del STAE: el sistema no figura en el catálogo de soluciones tecnológicas ni en el glosario de acrónimos, lo que evidencia su exclusión en esta segunda etapa del proceso electoral.

¿Cómo funcionó el STAE en la primera vuelta?
El STAE estaba previsto para su uso en 29 266 mesas de sufragio en Lima Metropolitana y Callao, con el objetivo de reducir el tiempo de llenado de actas, minimizar errores de suma o legibilidad y agilizar la difusión de resultados.
Según la ONPE, este sistema permitía procesar las actas desde los propios locales de votación, a diferencia de otras zonas del país donde el traslado físico de documentos puede retrasar el cómputo.
El despliegue incluía un kit tecnológico por mesa conformado por una laptop, una impresora, hojas de seguridad, un dispositivo USB —entregado en un sobre azul con código de versión y clave de acceso— y un mouse.
Estos equipos fueron adquiridos por el Estado a través de Perú Compras, mediante la revisión de un catálogo de proveedores. De acuerdo con lo realizado en procesos anteriores con equipamiento tecnológico, tras su uso la Gerencia de Administración de la ONPE dispone su transferencia o donación a otras entidades del Estado.
La ONPE había destacado previamente resultados positivos del STAE. En las Elecciones Regionales y Municipales de 2022, de 8000 mesas con STAE en Lima, solo se registraron 25 errores materiales.
¿Qué se mantiene para la segunda vuelta?
La ONPE mantendrá herramientas digitales para el procesamiento y monitoreo de resultados, como el Sistema de Cómputo Electoral (SCE), el sistema de resultados (S-CORE) y el Sistema de Información del Día de la Elección (SIDE), que permiten asegurar la trazabilidad de la jornada.
La organización del proceso se apoyará, además, en un esquema descentralizado a través de 126 Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales (ODPE), con énfasis en la fiabilidad operativa y la reducción de contingencias.



