Mientras la crisis se agudiza, el Ejecutivo y el Congreso recién inician el debate político para adelantar las elecciones generales. Un sector de la derecha apuesta porque sea en 2024, pero en la izquierda y la oposición demandan que sea el próximo año.
Ayer, el Ejecutivo presentó una propuesta de ley de reforma constitucional para que los nuevos comicios sean en abril del 2024. La presidenta Dina Boluarte busca calmar las aguas con esta iniciativa, pero aún no tiene éxito.
Temprano, el ministro de Justicia, José Tello, explicó en RPP que por un tema de plazos es imposible que sea el próximo año porque no alcanzaría el tiempo para impulsar reformas electorales y políticas.
Luego, José Tello recalcó que la legislación señala que las normas electorales no se pueden modificar en el año previo a los comicios. Las elecciones se convocan, añadió, con 270 días de anticipación al día del sufragio.
Esto lo reafirmó el propio presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Jorge Salas Arenas, en una audiencia pública de ese ente realizada ayer.
De aprobarse la iniciativa del Gobierno de Boluarte, el Congreso solo tendría hasta abril para aprobar leyes que regulen el proceso electoral, pues este sería convocado en junio y la primera vuelta sería en abril del 2024, la segunda vuelta en junio y la asunción de las autoridades al mes siguiente.
La inscripción del padrón electoral y las primarias abiertas y obligatorias son uno de los puntos remarcados por el titular del Minjus para alegar que el tiempo no alcanzará para que se realicen nuevos comicios en 2023.



