El Estándar de Calidad Ambiental (ECA) establece el nivel de concentración de elementos presentes en el ambiente, y por ello constituye una referencia o indicador sobre el estado de la calidad del ambiente. Así por ejemplo, nos permite medir la calidad del aire que se respira en un parque o la calidad de la fuente de agua para consumo humano. Asimismo, debido a su alcance general, el ECA se considera un marco orientador para la formulación de políticas públicas y otras normas, como por ejemplo los Límites Máximos Permisibles (LMP).
El Límite Máximo Permisible establece el nivel de concentración o grado de elementos, sustancias o parámetros físicos, químicos y biológicos, presentes en los efluentes o emisiones que se vierten o liberan al ambiente. Con los LMP se busca garantizar un adecuado control ambiental de las actividades económicas. Por ejemplo, el control de las emisiones gaseosas de las actividades de explotación, procesamiento y refinación de petróleo.



