Como en nuestro hogar, el Estado debe administrar responsablemente los ingresos y gastos para que toda la ciudadanía cuente con bienes y servicios públicos de calidad.
En ese sentido, los ingresos y gastos deben estar debidamente balanceados a fin de garantizar la disponibilidad de recursos y un manejo responsable de las finanzas del país, con el objetivo de procurar no solo el bienestar actual, sino también en los próximos años



