La gestión de Dina Boluarte inauguró ayer las unidades para desulfurar el diésel, con el fin de sacar a flote a la Nueva Refinería de Talara (NRT), las cuales desde hace algunos días, como informó La República, ya venían produciendo diésel con bajo contenido de azufre.
En una ceremonia que contó con la participación de la jefa de Estado y el titular del Ministerio de Energía y Minas (Minem), Óscar Vera, ratificaron que la producción –en principio de entre 25.000 y 30.000 barriles diarios– de esta operación ayudará a mejorar la calidad de vida de los peruanos, tanto por su impacto económico como por el ambiental.
"[El complejo] permitirá contar con mayor producción de combustibles limpios para satisfacer la demanda interna", además de aportar en el afán de "reducir la alta dependencia de combustibles importados", refirió Boluarte.
Incluso, la autócrata sostuvo que en salud, con la producción ecoamigable de combustibles, se podrá "reducir en casi US$300 millones anuales los gastos por enfermedades relacionadas a la contaminación" que tiene que afrontar el país.
Relevancia
En palabras de Carlos Vives, presidente del directorio de Petroperú, la refinería de Talara representa el complejo más trascendental del país al contar con 16 unidades de proceso y 5 paquetes de unidades auxiliares y servicios complementarios, así como 2 muelles de carga líquida y una veintena de tanques nuevos de almacenamientos que "lo posicionan como la refinería de conversión profunda más importante de Latinoamérica".
Aunque aclaró que aún trabajan en el arranque gradual y progresivo de la NRT con el fin de dotar de calidad y hacer más rentable la producción de combustibles en el Perú.
¿Por qué más rentable? Como dijo hace unos días para este diario, ahora la refinería de Talara accederá a un margen de refinación para equilibrar la balanza con sus principales competidores –como Repsol– tras casi tres años de para en los que se tuvo que pagar precios del crudo importado e incluso operar en pierde para que Petroperú cumpla con distribuir al mercado. Se espera ahora tener un margen de hasta el 36% –sobre los US$30 actualmente– para nutrir la caja de la empresa estatal.
