El escenario que enfrenta el Perú por la pandemia del coronavirus (covid-19) constituye una oportunidad para afrontar desafíos e innovar con el fin de adaptarse a esta nueva normalidad, afirma la psicóloga Brenda Lía Chávez Cosamalón, quien sostiene que la situación representa también para los jóvenes que terminan la secundaria la posibilidad de optar por una profesión acorde con estos tiempos y que les brinde mejores condiciones laborales a futuro. En este contexto, el portal web Ponte en Carrera se convierte en una herramienta clave para que los alumnos obtengan información confiable y actualizada sobre la oferta formativa que brindan las instituciones públicas y privadas licenciadas para cursar carreras técnicas y universitarias.
Además, en www.ponteencarrera.pe se consignan datos actualizados proporcionados por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) respecto a la demanda e inserción laboral formal, a partir de la información del ingreso mensual que perciben los jóvenes profesionales.
Primer paso
“Elegir qué carrera estudiar será la primera gran decisión de quienes concluyen sus estudios secundarios. Antes de comenzar a ver cuáles son los distintos planes de carrera, tanto técnicos como universitarios, el primer paso para tener en cuenta es el autoconocimiento”, asevera la experta.
Chávez afirma que la orientación vocacional es fundamental para los jóvenes porque favorece el desarrollo de su proyecto de vida. “Es decir, identificar qué capacidades, habilidades y aptitudes poseen, cuáles son sus preferencias, qué actividades les gustarían desarrollar y qué aspiraciones tienen”.
“Los estudiantes de los últimos años de secundaria o egresados se pueden apoyar en herramientas digitales para acceder a la orientación vocacional online e información actualizada sobre la oferta formativa y otros datos importantes para que tomen mejores decisiones respecto a su futuro profesional y consigan mejores oportunidades”, precisa.
Por la emergencia sanitaria, explica, los empleos más demandados se vincularán con las ciencias, ingenierías y tecnologías. Profesiones como las de asistente de salud, programador de software, científico de alimentos, ingeniero biomédico, ingeniero civil, analista estadístico, especialista en seguridad cibernética serán las más solicitadas, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), agrega.
“Se prevé que la pospandemia exigirá de la nueva generación de profesionales cualidades que van más allá de ser nativos digitales y expertos tecnológicos. Deberán ser más humanos, solidarios y, sobre todo, empáticos con los problemas del mundo, del país y de sus entornos más cercanos”, enfatiza la también magíster en Ciencia por la Universidad de Oxford.
Acceso
Contar con una carrera técnico profesional o universitaria brindará mayores oportunidades de conseguir un empleo formal. El 63.2% de los trabajadores formales está compuesto por personas con estudios superiores, mientras que quienes cuentan solo con secundaria completa representan el 31%; y solo con primaria el 5.7%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) del 2018.
Las cifras refieren que el sueldo puede ser el doble o triple si se cuenta con una carrera superior, ya sea universitaria o técnica. Un mejor puesto de trabajo viene con un mejor salario. Los datos del INEI demuestran que quienes culminaron estudios superiores percibieron haberes hasta dos veces mayores que quienes solo contaban con educación secundaria en el 2018.
Estudiar una carrera no solo permite adquirir nuevos conocimientos y habilidades, sino que también ayuda a explotar el potencial y ampliar los horizontes, tanto personales como profesionales. En un futuro, se aportarán ideas y soluciones a problemas sociales, ambientales, económicos y se contribuirá al desarrollo de las regiones y del país.
Trabajos inadecuados
Brenda Chávez explica que un problema latente en los jóvenes es que no siempre consiguen empleos adecuados al insertarse en el mercado de trabajo. Uno de los motivos es que la elección de su carrera o capacitación no se efectuó de manera informada, agrega.
En muchos casos, refiere, se orientan por la tradición familiar, la publicidad o por la carrera de moda. Esta situación se agudiza por la heterogénea calidad educativa, así como por la desconexión entre la oferta de las instituciones de educación superior y las necesidades del mercado, precisa.
“Miles de jóvenes de nuestro país no tienen claro a qué desean dedicarse, o no están bien informados sobre la demanda laboral del mercado y las oportunidades educativas en la actualidad. Esto puede generar frustración en los proyectos de vida de las personas y déficit de personal calificado para las empresas y organizaciones”.
De acuerdo con Ponte en Carrera, el 63% de profesionales con educación superior trabaja en ocupaciones que no corresponden a su nivel de calificación. Por tal motivo, aconseja, los jóvenes deben elegir una carrera con mucho cuidado e información.
Afiliados
Sobre los jóvenes con contrato de trabajo según el nivel educativo completo, Ponte en Carrera precisa que un 86% cuenta con educación superior universitaria, un 69% con educación superior técnica superior, un 43% con educación secundaria y 14% con educación primaria.
En los afiliados al sistema de pensiones según nivel educativo, un 64% corresponde a jóvenes con educación superior universitaria, un 51% a educación superior técnica, 29% a educación secundaria y 8% a educación primaria.
“Los alumnos que concluyen la secundaria y deciden continuar estudiando una carrera superior universitaria o técnica, tendrán más oportunidades de conseguir un empleo formal que cuente con beneficios laborales”, puntualiza Brenda Chávez.



