Los riesgos de que el Perú pierda fortaleza como deudor han disminuido tras el cambio de Gobierno, según Moody’s Ratings. La calificadora de riesgo considera que el nuevo escenario político permite actualizar sus perspectivas sobre el país y que, por ahora, existen menos factores que puedan generar un deterioro de su perfil crediticio.
Pero, ¿en qué nivel está actualmente el Perú? Moody’s mantiene su calificación soberana en Baa1, con perspectiva estable. Esta nota todavía coloca al país dentro del llamado grado de inversión, es decir, entre los países considerados con una capacidad sólida para cumplir con el pago de sus deudas.
Sin embargo, Perú ya no tiene la calificación “A” que alcanzó en 2014. Ese año llegó a A3, su mejor nivel histórico en la escala de Moody’s. Posteriormente, en septiembre de 2021, la calificadora redujo la nota a Baa1, debido, entre otros factores, al deterioro institucional y al aumento de la incertidumbre política. Desde entonces, el país se mantiene en ese nivel.
Perú sigue siendo considerado un buen pagador, pero hoy Moody’s le asigna un mayor nivel de riesgo que hace una década. La fortaleza de las finanzas públicas y la estabilidad macroeconómica siguen respaldando la calificación, pero la debilidad institucional y la inestabilidad política se han convertido en factores que limitan una mejora de la nota.
Moody’s: mayor polarización política sería negativa para Perú
Renzo Merino, vicepresidente del Grupo de Riesgo Soberano de Moody’s Ratings, explicó durante el evento Inside LatAm: Perú 2026, al que estuvo presente RPP, que el cambio de Gobierno ha reducido algunos de los riesgos que la agencia observaba antes de las elecciones.
“Felizmente, el escenario de la baja ahora tiene una menor probabilidad. No hay cuestionamientos bajo el nuevo gobierno, el modelo económico y el manejo de las decisiones que están a cargo del manejo macroeconómico del país. Pero en caso hubiese un aumento en el riesgo político, en la polarización del país, y eso conlleve a una limitación en cuanto a las políticas que quiera implementar el gobierno para mejorar las actividades económicas y fiscales, eso sería negativo”, afirmó.
Según Merino, Moody’s espera mejores perspectivas económicas y que el nuevo Gobierno mantenga la senda de consolidación fiscal. Sin embargo, advirtió que el Fenómeno El Niño es un riesgo para la actividad económica.
Moody’s pone las instituciones como reto para mejorar la calificación
En esa línea, Moody’s considera que el principal reto para que Perú mejore su calificación no está únicamente en alcanzar un mayor crecimiento económico o mantener una baja deuda, sino en fortalecer sus instituciones y mejorar la situación política.
Merino recordó que el deterioro institucional de los últimos años ya tuvo un costo concreto para el país. "Este desbalance de poderes que se ha observado en los últimos tiempos, es algo que afectó mucho al crédito, le costó un escalón de calificación, y desafortunadamente es algo que no es de ahora, es una debilidad estructural”, dijo.
“Lo que podría ser el factor clave para que Perú mejore desde la perspectiva crediticia y vuelva a apuntar a esa categoría que tuvo durante un tiempo, es el tema institucional”, acotó.
La agencia, por tanto, estará atenta a la capacidad del nuevo Gobierno para implementar reformas y mejorar la situación institucional y política. En tanto seguirá de cerca la capacidad de implementar políticas en el Ejecutivo y desde el Congreso, donde "vemos deficiencias".
Moody’s: economía peruana crecería 3,5%
Por otro lado, Moody’s mantiene una perspectiva más favorable sobre la economía peruana. Merino adelantó que la agencia elevaría su proyección de crecimiento desde un piso cercano al 3% hacia alrededor de 3,5%.
Ello, anclado por el buen comportamiento de la inversión privada durante el primer semestre, que se mantuvo pese al escenario electoral.
"Esto es positivo porque si uno observa lo que ha ocurrido en los últimos 10 años teníamos un crecimiento de tendencia por debajo del 3%”, añadió.
Sin embargo, Merino advirtió que el Fenómeno El Niño podría afectar el desempeño de la economía.
Moody’s mantiene actualmente la calificación soberana de Perú en Baa1 con perspectiva estable. La agencia realizará en septiembre una nueva revisión del perfil crediticio del país, aunque Merino precisó que necesitará observar durante más tiempo las decisiones del nuevo Gobierno antes de evaluar el impacto de posibles reformas estructurales.
