Ante esta realidad, vale la pena analizar el rol de la empresa familiar en la economía peruana.
Este es un rol que debe promoverse desde el sector privado y del Estado. Los gremios de empresarios y las asociaciones cobran un papel necesario para el crecimiento del país. Y de esta manera se aseguran los recursos para que las empresas familiares aporten positivamente a la sociedad.
i) El 80% de las empresas en el Perú tienen origen familiar. El Perú es un país emprendedor y los peruanos somos emprendedores por naturaleza. Los motivos son muy variados.
ii) Las empresas familiares contribuyen con el 40% del PBI. La importancia relativa del aporte de la empresa familiar a la economía peruana no es poca. Es lógico pensar que el Estado deba promover la inversión de los emprendedores y su preparación para mantener un compromiso de largo plazo con sus negocios y sus clientes. Todos los recursos que se le pueda ofrecer al empresariado serán bienvenidos.
iii) Las empresas familiares contribuyen con el 65% del empleo. Dos tercios del empleo de los peruanos están en manos de las empresas familiares. Si el nivel del empleo es un indicador de la salud de un país, hay que mantener saludables a los emprendedores y sus emprendimientos. Recursos adecuados y a tiempo y oportunidades comerciales serán las mejores vitaminas, que contribuirán con la economía nacional.
iv) El reto del papel de la empresa familiar en la economía del país es lograr la sostenibilidad en el tiempo de ellas mismas. Para esto, hay que cuidar a las familias empresarias. No hay duda de que la experiencia y las buenas prácticas de estas familias, que han afrontado con éxito los desafíos comunes de toda empresa, además de fortalecer a su familia y a sus negocios, han logrado contribuir con el país.
César Cáceres
Docente del Programa Gestión del Talento Humano de la Universidad de Piura



