Cuando se elige como política contable para los activos fijos el modelo de revaluación, la frecuencia de las revaluaciones dependerá de los cambios que experimenten los valores razonables de los activos que se estén revaluando. Cuando el valor razonable del activo revaluado difiera significativamente de su importe en libros, será necesaria una nueva revaluación. Cuando el activo experimenta cambios significativos y volátiles en su valor razonable necesitará revaluaciones anuales. Para activos fijos con variaciones insignificantes en su valor razonable, pueden ser suficientes las revaluaciones hechas cada tres o cinco años.
Base legal: párrafo 34 de la NIC 16 Propiedad, Planta y Equipo
